Como joven estudiante con cuatro duros que soy, el ahorro para mí no es solo una opción, sino una necesidad. Escoger cuidadosamente cada uno de los servicios que forman parte de mi vida cotidiana es necesario para disponer del mayor capital posible.
Como estoy convencido de que muchos estaréis en la misma situación, os explicaré cuales han sido mis elecciones de ahorro. Espero que os resulten útiles.
Telefonía
Cualquiera que haya seguido un poco mi blog habrá leído sobre mi pequeño periplo en este campo, en concreto con las OMV. Después de probar Yoigo, Simyo y Pepephone, me decidí por ésta última.
Pepephone tiene la tarifa más baja del mercado, un buen servicio, cobertura Vodafone (en Galicia está muy pareja a la cobertura de Movistar), y puedes recargar el saldo tanto por su página web como en sucursales de Halcón Viajes y Viajes Ecuador, que las hay a patadas. Por si fuera poco no tiene consumo mínimo
Otra opción que creo que es buena es Yoigo, que aunque es unos céntimos más cara, tiene la mejor cobertura del país. La única pega es que tiene un consumo mínimo de 6€ mensuales. Te conviene si sabes que vas a gastar esos 6€ al mes de todas. Yo hay meses que no llamo absolutamente nada, por eso escogí Pepephone
Simyo, ya no lo recomiendo. Me parece una empresa poco seria.
¿Por qué no usar compañías que te subvencionan los móviles?
Todo no se puede tener. Si te adhieres a un contrato de Movistar, Orange o Vodafone, y quieres el móvil chulo último modelo, no pretendas ahorrar, por que no es posible.
Si conservas un móvil anterior, libéralo, cuídalo, y úsalo con los operadores que te he mencionado. Quizá no sea el último modelo del mercado, pero es preferible tener un móvil decente (que muchas veces cubre de sobra nuestras necesidades) y poder llamar, que tener un móvil chulo y andar rascando con el saldo. Lo interesante de los móviles es que puedes llamar y recibir llamadas, amén de los mensajes.
Si no conservas ningún móvil anterior, cómprate uno libre. Créeme, que hagas lo que hagas, siempre te saldrá más barato comprar uno libre que contratar con Movistar, Orange o Vodafone (estarás pagando el móvil con las tarifas).
Además, si no te importa demasiado tener un móvil con tropecientas funciones, puedes comprar móviles libres tirados de precio (eso si, llamadas, mensajes y ya está), o móviles buenos y no tan buenos de segunda mano, normalmente con algún rasguño, pero con el precio por lo suelos. Donde lo compres, eso ya es elección tuya.
Pero es que yo llamo casi siempre a la misma gente y es del mismo operador
Bueno, en ese caso Simyo es lo mejor en precios (10m gratis entre clientes), pero ya he dicho que Simyo me parece una empresa poco seria. Evidentemente tendríais que ser todos Simyo, y convencer a los demás de que se pasen. Como alternativa a Simyo tienes Yoigo con la tarifa de 13 céntimos/minuto.
Sin duda a mi juicio mucho mejor opción que Simyo, aunque sea más caro, y muchísimo mejor que cualquiera de las tres grandes compañías.
Otras formas de ahorras comunicándote
Una buena forma para ahorrar es complementar el uso del móvil con mensajería instantánea, como el archiconocido Messenger, Gtalk, etc. También el e-mail es un buen método para cuando no se encuentran las dos personas conectadas simultáneamente, aunque lo cierto es que no se puede usar con todo el mundo, por que muchos ni lo miran.
Es una pena, por que el mail es quizá el mejor instrumento de mensajería que existe. En el mundo profesional se usa mucho (yo mismo en las prácticas) y resulta indispensable. En otros países en vez de enviar y recibir SMS en los teléfonos móviles, operan con e-mails. Una lástima.
También puedes usar VoIP, como Gizmo o Skype. Si llamas a otro cliente del programa llamas gratis, y te cobran muy poco si llamas a un número convencional.
Donde tener tu dinero
La primera respuesta que daría sería que lo tuvieras, aunque parezca imprudente, en casa. Pero muchas veces se hace necesario disponer de una cuenta bancaria para realizar muchos trámites, así que es mejor que contratemos una cuenta acorde a nuestras necesidades.
Con los niveles de ingresos que tenemos, aunque trabajemos, tenemos que buscar una cuenta que no nos produzca gastos. Los beneficios nos deben dar igual, pues a menos que tengamos un sueldazo, lo que nos iban a dar iba a ser irrisorio, calderilla.
Lo cierto es que en éste campo no puedo daros muchas opciones. Yo en concreto he contratado la cuenta personal Uno-e.
Uno-e es la filial “electrónica” del BBVA, banco que seguramente todos conoceréis.
El motivo por el que he contratado esta cuenta, es que no tiene gastos de ningún tipo, dan una tarjeta de débito gratis, puedes sacar e ingresar dinero en sucursales y cajeros BBVA sin pagar ningún extra, y al ser banca electrónica puedes controlar el cotarro vía Web (útil para los que hacemos filigranas por internet).
Tampoco te dan ni un duro a cambio. Pero la verdad, no me importa lo más mínimo que a final de año no me den cuatro pesetas.
Otras operaciones, como sacar dinero en cajeros de otro banco ajeno al BBVA, si tienen comisión, pero creo que hay suficientes BBVA como para no tener que buscar demasiado.
Investigué otras opciones como CaixaGalicia On, y OpenBank, pero Uno-e me pareció la mejor opción.
De todas formas, hay que andarse con cierto ojo con TODOS los bancos y cajas. Imprime las condiciones y guárdalas, por si intentan cobrarte cosas que no figuran. En concreto la cuenta Uno-e no tiene gastos de ningún tipo, así que si te llega un extracto con gastos por tarjeta, mantenimiento, comisiones o lo que sea, sabes que has contratado una cuenta exenta de cualquier gasto, y puedes ir a reclamar.
Llevo poco tiempo con Uno-e (antes era de la CAM) y de momento no he tenido problemas, pero no llevo ni un año con ellos. Por las críticas que he podido leer no hacen ese tipo de guarradas, pero conociendo el mundo de la banca es mejor prevenir que curar.
Si te ocurre cualquiera de estas cosas, ya sea con Uno-e o con cualquier otro, no te arrugues, si reclamas te harán caso. Sé firme.
¿Por qué tarjeta de débito y no tarjeta de crédito? ¿Qué diferencias existen?
La diferencia principal de la tarjeta de crédito y la de débito es que la tarjeta de débito te carga en cuenta directamente el importe de la compra, y si no tienes dinero no podrás pagar, mientras que la tarjeta de crédito puede diferir el pago (es decir, que no pagas “ahora”, sino que te lo carga en cuenta dentro de X días) y aunque no tengas dinero puedes comprar igual. En la práctica lo que haces es pedirle un préstamo al banco, que luego evidentemente tendrás que devolver (y con intereses, por supuesto).
La tarjeta de crédito es un peligro, y un vicio para muchos, te puedes pillar los dedos con ella. Por eso, a menos que tengas ingresos holgados, no recomiendo nunca tarjeta de crédito, sino tarjeta de débito. De ese modo nunca gastarás más de lo que tienes.
De todas formas, aunque sea de débito, úsala con moderación, que las tarjetas contagian de alegría y eso es peligroso para el bolsillo.
Internet
Aunque parezca mentira, el gasto que supone internet repercute en un ahorro de muchos otros aspectos. Internet es el mejor medio para buscar, comparar, recopilar información, y en definitiva cualquier cosa que se te pueda imaginar.
Lo cierto es que hablar de tarifas en internet no es tan sencillo. Lo mejor es que preguntes en foros en el momento que vayas a contratar. Normalmente las compañías que merecen la pena son algo caras, como pueden ser R Cable Galicia (sólo para gallegos).
Si tienes la oportunidad, Jazztel es una compañía bastante barata, y tiene un servicio, teniendo en cuenta el país en el que vivimos, bastante bueno.
En Asturias quizá tengas la suerte de poder contratar una línea con Adamo. Serás la envidia de todo internet.
Sobre el resto de compañías, la verdad es que es una lotería. Te puede salir bien o mal.
Lamentablemente, a día de hoy es tremendamente complicado ahorrar en Internet pagando una conexión en condiciones aceptables. Quizá la mejor relación calidad-precio sea la de Jazztel, y por supuesto la de Adamo. La pega de ésta última es que sus ofertas solo son accesibles desde algunas zonas de Asturias y Cataluña.
En mi caso concreto, tengo un acuerdo con un vecino, por el cual le pago una cuarta parte del coste de la conexión, a cambio de compartir su señal Wifi conmigo.
Acabaré pagando una conexión, por que lo del Wifi se vuelve desesperante a veces, pero a ti te puede funcionar bien. Incluso podéis compartir la conexión usando un cable de Red, si la distancia, posición etc. de las viviendas lo permiten. En nuestro caso no fue posible, pero sería la solución ideal.
Si compartes la señal por wifi, trata de cifrarla con WEP2 o algo por el estilo, de lo contrario estarás asumiendo bastantes riesgos.
Si no usas internet a menudo, y tienes un portátil, puedes hacer uso de puntos Wifi públicos, si es que existen en tu ciudad. Aunque tienen algunas restricciones (lógicas) van muy bien.
Cuando empieces a usar internet para comparar, te darás cuenta de la cantidad de dinero que ahorras. Para cualquier cosa, de verdad.
Por ahora esto es todo. Mas adelante os hablaré de las tarifas eléctricas, de gas, y de muchas otras cosas más.
Como joven estudiante con cuatro duros que soy, el ahorro para mí no es solo una opción, sino una necesidad. Escoger cuidadosamente cada uno de los servicios que forman parte de mi vida cotidiana es necesario para disponer del mayor capital posible.
Como estoy convencido de que muchos estaréis en la misma situación, os explicaré cuales han sido mis elecciones de ahorro. Espero que os resulten útiles.
Telefonía
Cualquiera que haya seguido un poco mi blog habrá leído sobre mi pequeño periplo en este campo, en concreto con las OMV. Después de probar Yoigo, Simyo y Pepephone, me decidí por ésta última.
Pepephone tiene la tarifa más baja del mercado, un buen servicio, cobertura Vodafone (en Galicia está muy pareja a la cobertura de Movistar), y puedes recargar el saldo tanto por su página web como en sucursales de Halcón Viajes y Viajes Ecuador, que las hay a patadas. Por si fuera poco no tiene consumo mínimo.
Otra opción que creo que es buena es Yoigo, que aunque es unos céntimos más cara, tiene la mejor cobertura del país. La única pega es que tiene un consumo mínimo de 6€ mensuales. Te conviene si sabes que vas a gastar esos 6€ al mes de todas. Yo hay meses que no llamo absolutamente nada, por eso escogí Pepephone.
Simyo, ya no lo recomiendo. Me parece una empresa poco seria.
¿Por qué no usar compañías que te subvencionan los móviles?
Todo no se puede tener. Si te adhieres a un contrato de Movistar, Orange o Vodafone, y quieres el móvil chulo último modelo, no pretendas ahorrar, por que no es posible.
Si conservas un móvil anterior, libéralo, cuídalo, y úsalo con los operadores que te he mencionado. Quizá no sea el último modelo del mercado, pero es preferible tener un móvil decente (que muchas veces cubre de sobra nuestras necesidades) y poder llamar, que tener un móvil chulo y andar rascando con el saldo. Lo interesante de los móviles es que puedes llamar y recibir llamadas, amén de los mensajes.
Si no conservas ningún móvil anterior, cómprate uno libre. Créeme, que hagas lo que hagas, siempre te saldrá más barato comprar uno libre que contratar con Movistar, Orange o Vodafone (estarás pagando el móvil con las tarifas).
Además, si no te importa demasiado tener un móvil con tropecientas funciones, puedes comprar móviles libres tirados de precio (eso si, llamadas, mensajes y ya está), o móviles buenos y no tan buenos de segunda mano, normalmente con algún rasguño, pero con el precio por lo suelos. Donde lo compres, eso ya es elección tuya.
Pero es que yo llamo casi siempre a la misma gente y es del mismo operador
Bueno, en ese caso Simyo es lo mejor en precios (10m gratis entre clientes), pero ya he dicho que Simyo me parece una empresa poco seria. Evidentemente tendríais que ser todos Simyo, y convencer a los demás de que se pasen. Como alternativa a Simyo tienes Yoigo con la tarifa de 13 céntimos/minuto.
Sin duda a mi juicio mucho mejor opción que Simyo, aunque sea más caro, y muchísimo mejor que cualquiera de las tres grandes compañías.
Otras formas de ahorras comunicándote
Una buena forma para ahorrar es complementar el uso del móvil con mensajería instantánea, como el archiconocido Messenger, Gtalk, etc. También el e-mail es un buen método para cuando no se encuentran las dos personas conectadas simultáneamente, aunque lo cierto es que no se puede usar con todo el mundo, por que muchos ni lo miran.
Es una pena, por que el mail es quizá el mejor instrumento de mensajería que existe. En el mundo profesional se usa mucho (yo mismo en las prácticas) y resulta indispensable. En otros países en vez de enviar y recibir SMS en los teléfonos móviles, operan con e-mails. Una lástima.
También puedes usar VoIP, como Gizmo o Skype. Si llamas a otro cliente del programa llamas gratis, y te cobran muy poco si llamas a un número convencional.
Donde tener tu dinero
La primera respuesta que daría sería que lo tuvieras, aunque parezca imprudente, en casa. Pero muchas veces se hace necesario disponer de una cuenta bancaria para realizar muchos trámites, así que es mejor que contratemos una cuenta acorde a nuestras necesidades.
Con los niveles de ingresos que tenemos, aunque trabajemos, tenemos que buscar una cuenta que no nos produzca gastos. Los beneficios nos deben dar igual, pues a menos que tengamos un sueldazo, lo que nos iban a dar iba a ser irrisorio, calderilla.
Lo cierto es que en éste campo no puedo daros muchas opciones. Yo en concreto he contratado la cuenta personal Uno-e.
Uno-e es la filial “electrónica” del BBVA, banco que seguramente todos conoceréis.
El motivo por el que he contratado esta cuenta, es que no tiene gastos de ningún tipo, dan una tarjeta de débito gratis, puedes sacar e ingresar dinero en sucursales y cajeros BBVA sin pagar ningún extra, y al ser banca electrónica puedes controlar el cotarro vía Web (útil para los que hacemos filigranas por internet).
Tampoco te dan ni un duro a cambio. Pero la verdad, no me importa lo más mínimo que a final de año no me den cuatro pesetas.
Otras operaciones, como sacar dinero en cajeros de otro banco ajeno al BBVA, si tienen comisión, pero creo que hay suficientes BBVA como para no tener que buscar demasiado.
Investigué otras opciones como CaixaGalicia On, y OpenBank, pero Uno-e me pareció la mejor opción.
De todas formas, hay que andarse con cierto ojo con TODOS los bancos y cajas. Imprime las condiciones y guárdalas, por si intentan cobrarte cosas que no figuran. En concreto la cuenta Uno-e no tiene gastos de ningún tipo, así que si te llega un extracto con gastos por tarjeta, mantenimiento, comisiones o lo que sea, sabes que has contratado una cuenta exenta de cualquier gasto, y puedes ir a reclamar.
Llevo poco tiempo con Uno-e (antes era de la CAM) y de momento no he tenido problemas, pero no llevo ni un año con ellos. Por las críticas que he podido leer no hacen ese tipo de guarradas, pero conociendo el mundo de la banca es mejor prevenir que curar.
Si te ocurre cualquiera de estas cosas, ya sea con Uno-e o con cualquier otro, no te arrugues, si reclamas te harán caso. Sé firme.
¿Por qué tarjeta de débito y no tarjeta de crédito? ¿Qué diferencias existen?
La diferencia principal de la tarjeta de crédito y la de débito es que la tarjeta de débito te carga en cuenta directamente el importe de la compra, y si no tienes dinero no podrás pagar, mientras que la tarjeta de crédito puede diferir el pago (es decir, que no pagas “ahora”, sino que te lo carga en cuenta dentro de X días) y aunque no tengas dinero puedes comprar igual. En la práctica lo que haces es pedirle un préstamo al banco, que luego evidentemente tendrás que devolver (y con intereses, por supuesto).
La tarjeta de crédito es un peligro, y un vicio para muchos, te puedes pillar los dedos con ella. Por eso, a menos que tengas ingresos holgados, no recomiendo nunca tarjeta de crédito, sino tarjeta de débito. De ese modo nunca gastarás más de lo que tienes.
De todas formas, aunque sea de débito, úsala con moderación, que las tarjetas contagian de alegría y eso es peligroso para el bolsillo.
Internet
Aunque parezca mentira, el gasto que supone internet repercute en un ahorro de muchos otros aspectos. Internet es el mejor medio para buscar, comparar, recopilar información, y en definitiva cualquier cosa que se te pueda imaginar.
Lo cierto es que hablar de tarifas en internet no es tan sencillo. Lo mejor es que preguntes en foros en el momento que vayas a contratar. Normalmente las compañías que merecen la pena son algo caras, como pueden ser R Cable Galicia (sólo para gallegos).
Si tienes la oportunidad, Jazztel es una compañía bastante barata, y tiene un servicio, teniendo en cuenta el país en el que vivimos, bastante bueno.
En Asturias quizá tengas la suerte de poder contratar una línea con Adamo. Serás la envidia de todo internet.
Sobre el resto de compañías, la verdad es que es una lotería. Te puede salir bien o mal.
Lamentablemente, a día de hoy es tremendamente complicado ahorrar en Internet pagando una conexión en condiciones aceptables. Quizá la mejor relación calidad-precio sea la de Jazztel, y por supuesto la de Adamo. La pega de ésta última es que sus ofertas solo son accesibles desde algunas zonas de Asturias y Cataluña.
En mi caso concreto, tengo un acuerdo con un vecino, por el cual le pago una cuarta parte del coste de la conexión, a cambio de compartir su señal Wifi conmigo.
Acabaré pagando una conexión, por que lo del Wifi se vuelve desesperante a veces, pero a ti te puede funcionar bien. Incluso podéis compartir la conexión usando un cable de Red, si la distancia, posición etc. de las viviendas lo permiten. En nuestro caso no fue posible, pero sería la solución ideal
.
Si compartes la señal por wifi, trata de cifrarla con WEP2 o algo por el estilo, de lo contrario estarás asumiendo bastantes riesgos.
Si no usas internet a menudo, y tienes un portátil, puedes hacer uso de puntos Wifi públicos, si es que existen en tu ciudad. Aunque tienen algunas restricciones (lógicas) van muy bien.
Cuando empieces a usar internet para comparar, te darás cuenta de la cantidad de dinero que ahorras. Para cualquier cosa, de verdad.
Por ahora esto es todo. Mas adelante os hablaré de las tarifas eléctricas, de gas, y de muchas otras cosas más.