España, la productividad de sus trabajadores y sus salarios
España el país de la pandereta. ¿Un tópico? Puede que sí. En realidad España sí es el país de la pandereta, aunque hay que reconocer que hay países con panderetas bastante más grandes que la nuestra. Pero claro, viene un tipo con bigotes corriendo desde Europa y nos dice que somos una potencia de primer orden, que somos europeos, que semos de europa chacho, pa entendernos. Y la desilución llega cuando uno pretende compararse con el hemisferio norte.
No hijos no, no estamos hablando de números macro-económicos, esos tan bonitos que tanto nos repiten y que tan poco nos sirve a los que fichamos de 8 a 8 para tener un sueldo a fin de mes. Os hablo del trabajo. Del día a día del currante, de su empresa, y de los políticos que en teoría tienen algo que decir en el destino de estas dos últimas entidades.
Sí hamijos. Que nos quieren bajar el sueldo, que somos proco productivos, y que somos unos vagos. ¿Cómo? ¿Los empresarios? ¿Los políticos? Pero vamos a ver ilusos, que hay que explicároslo todo. Vayamos por partes.
Los trabajadores españoles son poco productivos, tienen sueldos muy altos, y son unos vagos.
Hay que estar de coña pare decir algo así. Podéis pensar lo que queráis pero os voy a hacer una comparación muy sencilla con el país que está al cruzar los Pirineos. Voy mucho por allí, así que tranquilos, no hablaré de boquilla.
En Francia el salario mínimo para un trabajador por 8h de trabajo son aproximadamente 1300€. Cuando le cuento ésto a la gente, lo que suelen decir primero es que la vida en francia está mu cara, y que por eso los sueldos son tan altos. Pues no señores. Esa afirmación parte del desconocimiento sobre el país galo, y además sin tener en cuenta el sprint alcista en precios que hemos pegado los últimos años, sobre todo a raíz de la entrada del Euro.
Es cierto que en Francia hay muchas cosas que sí son mucho más caras, como puede ser salir de fiesta, o productos que ellos consideran de lujo. Sin embargo lo que se podría considerar la cesta de la compra y los productos y servicios de consumo habitual rondan unos precios similares. En concreto la cesta de la compra, aún en supermercados de ahorro (allí no son todos de ahorro, como aquí), suele salir un poquito más cara, pero la diferencia compensa de forma abrumadora. Con respecto a las facturas de agua, luz y gas, siendo honesto nunca he visto unas, pero sí me han comentado que son más caras. Por contra, un servicio que a mi juicio también deberíamos considerar básico, como es el acceso a internet, sale bastante más barato. Incluso del orden de un 50% más barato. Con ésto quiero decir que la diferencia entre el costo de la vida y los salarios se compensa claramente. La relación es mucho mas ventajosa que en España.
También hay que comprender que en Francia las diferencias de precios de unas ciudades a otras pueden resultar abrumadoras. Por ejemplo, entre Bourdeaux y Paris no hay ni color. Eso también ocurre en ciudades “Famosas” o zonas como la costa azul, etc. ¿Qué ocurre? Que por norma general los sueldos también aumentan en proporción a los precios.
Uno podría pensar que en España también ocurre así cuando se va a Madrid o a Barcelona, pero a diferencia de nuestra situación, y al margen de lo ampliamente discutible que puede ser ésta afirmación, allí los sueldos de los trabajos de baja cualificación también aumentan (con alguna excepción), cosa que prácticamente no ocurre en estas dos últimas ciudades que hemos comentado.
Bien, dicho ésto, supongamos ahora que esos ~1300€ de salario mínimo los cobra un camarero que trabaja a jornada completa en un bar cualquiera. ¿Qué diferencia puede haber entra la productividad de un camarero español y uno francés? Ya te lo digo yo, muy poca.
Todos sabemos como es el sector hostelero español. Trabajas más horas que un reloj, a destajo, y cobras muy poco. El trabajo no requiere demasiado esfuerzo intelectual, y el desempeño del puesto se basa principalmente en hacer lo que hay que hacer cuando toca hacerlo. Por lo tanto la productividad se reduce a una ecuación donde sólo figuran las horas trabajadas y el sueldo del trabajador.
Siendo las jorandas de los gabachos pagadas con religiosidad, y con sus horas extras legales, uno llega a la conclusión de que los camareros españoles son la ostia de productivos. Jornadas que en algunos sitios se pueden alargar cerca de 12 horas diarias (vivido en mis propias carnes) por poco más de 600€.
Tomando el ejemplo de los camareros, es lógico pensar que existen muchos sectores con empleos de baja cualificación en los que ocurren situaciones semejantes.
Ésto en cuanto a muchos de los trabajos de baja cualificación.
Habiendo trotado un poco (no demasiado) por el mundo empresarial, soy consicente de que sí, los vagos existen. De hecho existe gente especializada en hacer que los demás trabajen para él, pero no es así por regla general, en absoluto.
¿Que ocurre? Pues vamos a ver. Se supone que una persona que tarda ~7 años de su vida en estudiar una carrera, lo hace, a parte de por que pueda gustarle, por que se supone que en el futuro el estudiar una carrera le servirá para tener una vida laboral más satisfactoria que la que conlleva un empleo de baja cualificación. El problema viene cuando se plantan en el mundo laboral y se dan cuenta de que la diferencia es muy poca. Eso sin contar que mucha gente se pasa años encadenando contratos de becario.
Ahora le añadimos que la cultura empresarial española entiende que un trabajador, cuanto más tiempo se pase dentro de la oficina mejor, no mejoramos el asunto. La jornada continua en este país sólo la disfrutan cuatro afortunados, y a mi juicio, conciliar vida personal y laboral es fundamental. Y no entiendo cómo las empresas no son capaces de darse cuenta de ello.
Ahora, ¿Existe titulitis en España? Por supuesto que si. Una cosa es querer un sueldo decente al estudiar una carrera, por que se supone que tenemos unos conocimientos adquiridos que lo valen, y otra cosa es que vengan las empresas a ponernos una alfombra. Si quieres ganar un buen sueldo, tendrás que demostrar que lo vales. Es lógico que se valore tu título. Pero no se puede prentender entrar por la puerta grande.
Lo que ocurre es que en el mercado laboral español, por buen sueldo se están pagando sueldos “decentes”. En un insulto considerar que 1300€ al mes sea un buen sueldo.
En resumen: En el mercado laboral español todo el mundo ha tomado sus posiciones, aceptado sus roles, y actuado en consecuencia. Se ha convertido en un bucle del que será difícil salir, pues trabajadores y empresarios se echan la culpa recíprocamente, no aceptan que puedan estar cometiendo errores, y lo cierto es que ambos “bloques” tienen su parte de culpa en la situación en la que vivimos.
Los empresarios por sus malas prácticas laborales y, en muchos casos, una falta de visión empresarial, y sobre todo social, evidente, y los trabajadores por justificar en muchos casos la falta de compromiso en consecuencia de las prácticas de los primeros, y tampoco hacer nada para resolverlo.
Quizá si no fueramos un país con una carga de empleos de baja cualificación tan elevada las cosas nos irían de otra manera. Pero en fin, ese ya es otro tema.
A ver qué es lo que ocurre con la subida del IVA, cómo afecta el consumo, y como se “autorregula” el mercado. Me temo que no cambiará nada, y seguiremos en la misma espiral destructiva.
Un saludo.
